En la sociedad en la que vivimos, la gran mayoría de la población hemos integrado la informática y las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de nuestro día a día. Desde nuestro lugar de trabajo, hasta nuestro tiempo de ocio está mediado con aparatos a los que nos hemos tenido que ir familiarizando con más o menos esfuerzo los que no somos nativos digitales.

Sin embargo, los adultos mayores de 70 años que no han trabajado con estas tecnologías se sienten al margen de los nuevos avances tecnológicos. Un curso de informática puede ayudarles a paliar este déficit. En la actualidad en muchas de nuestras asociaciones de vecinos o de jubilados se imparten cursos para sumergir a los más mayores en las nuevas tecnologías y las ventajas que les puede aportar a nuestros mayores son:

  1. Si los cursos de informática son impartidos por jóvenes se pueden crear relaciones de ayuda inter-generacionales que pueden enriquecer tanto a los “alumnos” como a los “profesores”, pasando a una inversión de papeles, que seguro que es beneficioso para ambos.
  2. Sentirse partícipes en la sociedad: poder conversar con otros de temas que antes les eran ajenos les ayudará a sentirse mejor consigo mismos y alejar los fantasmas del aislamiento.
  3. Ordenadores y tablets ofrecen oportunidades para mantener la mente activa: desde hojear los periódicos locales o nacionales, hasta aplicaciones que ayudan a paliar el deterioro cognitivo.
  4. Las redes sociales como facebook pueden ayudarles a contactar con personas que comparten aficiones, lugar de origen, antiguos compañeros de estudios o de trabajo….
  5. Otras aplicaciones como Skype ayudará a nuestros mayores a sentirse más unidos a aquellos familiares que residen en otra localidad, desde los hijos o nietos que estudian y trabajan fuera, hasta aquel familiar que hace tantos años que no ve.
  6. También existen medios tecnológicos que pueden ayudar a los hijos de estos mayores a encontrarse más tranquilos, desde teléfonos con GPS para saber dónde se encuentra su padre/madre que a veces se desorienta, hasta teléfonos fijos con pulsador de llamada desde cualquier rincón de la casa en caso de emergencia que se pone en contacto con un familiar que valorará la urgencia de la situación.

Resumiendo: no debemos tener miedo de las nuevas tecnologías de información y comunicación. Nuestra mente siempre conseguirá adaptarse para adquirir estas nuevas destrezas.