El otoño ya está aquí y, con él, el mal tiempo: lluvia, viento, frío…
En estas fechas aparecen los primeros catarros, una de las enfermedades más frecuentes en nuestra sociedad (se estima que los adultos sufren entre dos y tres catarros cada año). Niños, adultos y personas mayores se contagian y terminan en cama con los principales síntomas de los resfriados: tos, dolor de garganta y moqueo.
Aunque un resfriado no es una enfermedad que deba preocuparnos para la población en general, debemos tener especial cuidado con los grupos de mayor riesgo: personas mayores de 65 años, embarazadas y personas con enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares.
Para estos grupos de personas, sufrir un catarro puede ser un serio problema.
Como advierte la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), en el caso de las personas mayores que pueden presentar factores de riesgo, como hipertensión, trastornos cardiovasculares, diabetes o cualquier otra patología crónica, un resfriado puede suponer un perjuicio añadido para su estado de salud, y recomiendan tomar las medidas de precaución adecuadas para evitar el contagio.

¿Cuáles son los síntomas de los resfriados?
Los principales síntomas de los resfriados son los siguientes:
• Malestar general
• Estornudos
• Taponamiento o congestión nasal
• Tos
• Picor y dolor de garganta
• Producción excesiva de mocos.

 

En algunos casos (pero no habitualmente) aparece fiebre en las personas resfriadas, así como otros síntomas no respiratorios como la diarrea.
La duración del cuadro catarral y de sus síntomas suele ser de siete días, aunque algún síntoma puede persistir hasta dos semanas en algunos casos, como por ejemplo la tos residual.
Si, después de 10-15 días, existen una serie de síntomas que no mejoran, podría indicar una señal de alarma ante una posible complicación del cuadro catarral, como bronquitis o neumonía, sinusitis, otitis, agudización de cuadros asmáticos, etc. Aconsejamos acudir al médico lo antes posible.

Tratamiento a seguir frente a los catarros en personas mayores
Al tratarse de una enfermedad vírica desafortunadamente no existe un tratamiento capaz de curar los resfriados. Solamente podemos encontrar medicamentos que alivian los síntomas, pero que no reducirán el tiempo que dura el catarro ni evitará un nuevo contagio.
Las principales recomendaciones para tratar un resfriado común en personas mayores son las siguientes:
• Beber mucho líquido para reemplazar los fluidos perdidos por el sudor y la posible fiebre.
• Descansar y guardar reposo.
• Tomar analgésicos o antifebril (siempre recetados por un médico) para controlar el dolor y la fiebre, en el caso de que sea alta.

Consejos para evitar y prevenir resfriados en adultos mayores
Como dice el dicho, “es mejor prevenir que curar”. Y más cuando hablamos de las personas mayores, un sector de la población con gran riesgo a contraer enfermedades y con más dificultades a la hora de tratarlas.
Te dejamos con una serie de consejos y claves para evitar resfriados en personas mayores, aunque también son aplicables al resto de la población.
• Llevar una vida saludable para que el sistema inmunitario pueda responder correctamente a las infecciones.
• Seguir una alimentación equilibrada rica en frutas que contengan vitamina C como las naranjas, las fresas, los kiwis o la papaya y verduras.
• Practicar ejercicio de forma regular, como por ejemplo andar cada día.
• Mantener un estado emocional óptimo.
• Lavarse las manos correctamente y de forma frecuente o utilizar toallas de un solo uso cuando no se tenga acceso a un lavabo.
• Si se sufre un resfriado, es recomendable utilizar toallas desechables para lavarse y secarse las manos. Se debe hacer antes de cocinar, de comer y después de toser, de sonarse la nariz o de estornudar.
• Evitar, en la medida que sea posible, entornos donde sepamos que los virus están latentes.
• Evitar el contacto con personas enfermas.
• Evitar tocarse los ojos, la boca o la nariz después de haber tenido contacto directo con una persona afectada por un resfriado. Si se ha tenido contacto, lavarse bien las manos.
• Evitar tocarse la cara después de viajar en transportes públicos, o si se ha tocado cualquier superficie.

Como hemos visto, siguiendo unas cuantas pautas sencillas, es fácil prevenir los resfriados